Han pasado ya más de tres años desde que la vi por última vez, fue una tarde fría y nublada del mes de enero en la que ella volteo la cabeza hacia mi ventana en el 2º piso, fue amor a primera vista, aun mantengo su recuerdo grabado en las secas pupilas que me ha causado todo el tiempo invertido, su mirada sigue atormentándome por las noches y no puedo pensar claramente, aquellos ojos verdes resplandecientes como los de algún felino esperando alimentarse en una noche turbulenta me hielan la sangre a tal grado de pasar la noche en vela, a la expectativa, a la espera, en la creación de miles de fantasías en las que siempre termino en sus brazos rendido y respirando todo el amor que emana su húmedo pecho…
Hay un resplandor fuerte ante mis ojos que me ha tirado de la cama en la que al parecer permanecía descansando, no recuerdo como ni cuando fue pero es mejor olvidarlo, ya no tengo bien la noción del tiempo he de decir, desde hace ya muchos amaneceres que en varias ocasiones despierto con ese cegar deslumbrante y nauseabundo, puede que sea en parte el miedo lo que causa la nausea, mi visión se ve también afectada pero logro distinguir una sombra que se nota sentada frente a mi ventana, no percibo bien lo que ocurre y después una capa de obscuridad que viene de esa misteriosa entidad hace que recupere la vista, una sensación desgarradora en mi pecho se apodera de mi, vuelvo a caer al piso y la madera cruje de modo que pareciera se vendrá abajo en cualquier momento, me quedo agarrotado en el único haz de luz que entra en la habitación a las 10 de la mañana, son los únicos rayos de sol que entran, los que llegan con aquellas voces que me son tanto conocidas como desconocidas, no puedo hacerlas callar, creo que no me escuchan por mas que grito, me piden que abra la puerta, que los deje pasar, que de lo contrario me harán daño, yo no sé el por qué de ello, pido disculpas y caigo en sollozos hasta que por fin se marchan, mi único consuelo es que no vienen todos los días, comienzo a recuperarme después de aquel episodio y mis piernas no responden, no siento un temblor en mi mano, pero es bastante evidente que lo tengo.
Sigo sin recordar como es que pasan las cosas y ahora me encuentro de pie divagando, con la mirada perdida en la ventana, como hipnotizado, suena la onceaba campanada de la iglesia del centro y vuelvo en mi, otro lapso de tiempo perdido tuvo lugar, eso ya no me causa tanta preocupación, creo que me he acostumbrado la monotonía de los días, pero ahora me lleva a hacer la siguiente tarea la llevo con miedo, recorro la habitación hasta la mecedora que esta frente a la ventana, donde aquella sombra se encontraba sentada, mis temores se desvanecen cuando por fin llego, suena la doceava campanada y ya me encuentro sentado tratando de ver si es que de casualidad vuelve a pasar tan radiante como hace tres años aquel amor, no le doy importancia al tiempo que de nuevo he vuelto a perder ya que ahora puedo dedicarme a mi trabajo habitual, la espera. Ha caído la noche ya y no la hube visto, la decepción me sumerge en una melancolía que siempre me dice que tal vez ya no despertare para mañana, pero esta vez siento que es diferente, hay algo extraño en el aire, no logro percibir que es, un estruendo brutal en el cielo me hace levantar del asiento, vuelvo la mirada hacia la puerta principal, ha sido arrancada de un golpe seco, entran varios hombres a mi habitación conversando, me he quedado inmóvil ya que son las mismas voces que me atormentaban, qué es lo que estaban haciendo aquí, yo seguía sin movimiento y no parecía que me prestaran atención, comenzaron a revolver todo en cuanto a su paso, en seguida uno de ellos dirige su mirada hacia a mi, quise correr pero ya era muy tarde para reaccionar ya estaba frente a mi cuando algo que no tenia previsto ocurre, el hombre vomita en el piso por algo que le ha asqueado, sus compañeros extrañados caminan hacia él y señalan rápidamente lo que había provocado el vomito, ante nosotros, mi cuerpo inerte y putrefacto se encontraba con la mirada aun fija en la ventana.
No habrá más remedio que usar la imaginación para recrear las sombras a partir de unos cuantos ases de luz...
domingo, 15 de agosto de 2010
sábado, 14 de agosto de 2010
Ya tenía la necesidad de escribir unas cuantas memorias...
Ya tenía la necesidad de escribir unas cuantas memorias, como si las fuere olvidar de un día para otro, llevaba mas de 25 años llevando acabo la misma actividad y ahora sentía la necesidad de crear una bitácora donde incluiría cada uno de sus ataques. Quizá era la monotonía de su trabajo lo que orillaba a un asesino serial a tomar nota de cada una de sus victimas, tal vez algún día lo publicarían después de utilizar su proyecto como evidencia en un juicio si se daba el caso, también sentía la preocupación de terminar aburriéndose y volviendo a ser un ciudadano ejemplo, pero cómo podría? No después de tanto tiempo, pero la costumbre y la inspiración que lo hacia actuar cada minuto se hacia mas insuficiente.
Una noche, sentado frente a su ordenador dispuso sus primeras líneas: “Ese día me encontraba ansioso, excitado debe ser la palabra para un estado en el cual la sangre le hierve a uno, no sabia que clase de personas elegiría para ser blanco de un asesinato tan delicioso, la forma y la terminación, pensaba en este nuevo trabajo como una forma mas de expresar arte, primeramente considere la belleza, qué mas podría ser, una mujer pensé en ese instante, una mujer joven entre los 18 y 27 años, así estarían conscientes de lo que ocurriría y de lo que significaría el fin de su vida sobre la tierra…”. La selección fue lo que mas trabajo le costo, no pensaba en gente que lo conocieran sino que como todo artista viajaría por el mundo buscando inspiración y, como todo viajero tomó un par de mudas de ropa y partió de su casa. La inexperiencia se fue quedando atrás cuando vio por primera vez a Karina, una muchacha de 20 años de edad que estudiaba medicina en una universidad privada, piel blanca, ojos claros, como de 1.65 de estatura, figura esbelta y unas manos como talladas por ángeles, eso fue el despertar de su instinto, aquellas manos preciosas que servirían muy bien para su causa pero ahora servirían para la causa de el. Durante días siguió a la joven, conocía sus lugares preferidos, empezaba a conocer cada uno de sus hábitos y manías. Durante una estancia en un café de aspecto antiguo, que lo frecuentaba cada vez que estaba triste, la joven estudiante recibió una nota de la persona que le estaba tendiendo que decía: “No pude dejar de notar tus mejillas rosadas cuando sonreías, pero por qué has de interrumpir esa belleza con la tristeza emanada de tus hermosos ojos”. La muchacha sorprendida volteo en todas direcciones, todo parecía estar igual que las veces anteriores y cuando volvió la mirada de su espalda a su frente un joven de tez misteriosa estaba frente a ella, no tuvo reacción alguna sólo dijo algo acerca de cómo sabía que se encontraba triste en ese momento y entonces una leve sonrisa tierna se dejo ver al momento que bajaba la mirada, no hubo respuesta inmediata pero esa sonrisa le abrió la puerta a su vida, aunque ya la conociera.
Mantuvo una relación de 2 años con la joven, le ayudaba con sus estudios, le apoyaba con el material que necesitaba y le brindaba apoyo en todo momento, sin olvidar el amor que le había inculcado. Una noche mientras dormían en la misma cama después del dulce acto del amor, vino a su mente una pregunta que daría un significado más a su vida y, levantándose completamente desnudo se dirigió hacia el escritorio y de un cajón cerrado con llave saco una pequeña caja, la silueta exquisita del cuerpo de la joven se tornaba perfecta bajo las delgadas sabanas que la cubrían, su mano, su preciosa mano caía de la cama y acercándose suavemente hacia ella la tomó con un sutil cuidado que la hubo despertado cuando el anillo de compromiso llego hasta el final, ella lo miraba fijamente, mientras sus ojos se llenaban de lagrimas y entre el silencio y la obscuridad se escucho un amoroso “cásate conmigo”, hubo un corto silencio que parecía eterno, la respuesta se hubo prolongado hacia cada rincón de la habitación y al termino del recorrido de una lagrima por la mejilla se detuvo el tiempo en un inolvidable “si”.
Pasaron 6 meses de inmensa felicidad antes del día que tan arduamente se planeo y ahora la idea de casarse mañana les parecía tan cercana, cada una de las mitades del futuro matrimonio se encontraban separadas por la superstición de causar mala suerte si llegaban a verse antes de llegar al altar. El futuro esposo estaba tan ansiado por consumar aquel momento, de verdad estaba enamorado, aquella mujer se había convertido en una gran parte de su vida y ahora acabaría con ella, de esa forma también terminaría con una parte de la suya. Comenzaba a amanecer y se acercaba la hora, las nupcias se consumaron y en la primera noche después de amarse, en la tranquilidad de la noche tarde le confeso lo que planeaba hacer, le arrebataría la vida y como seria la primera, conservaría todo su cuerpo procurando mantenerlo en las mejores condiciones, que descansaría sobre la cama de su nueva casa y que dormiría con ella hasta el final, el corazón de la joven aceleraba su paso, el shock había sido demasiado para ella, lo único que pudo decir fue que estaba bien, que no haría nada para evitarlo, al escuchar eso se aproximo hasta ella y le besó tiernamente los labios como despedirse.
Al terminar de escribir aquella historia una lágrima cayo desde su mejilla hasta el teclado de su ordenador, se sentía triste, hubo 6 historias mas de amor con las cuales al acabar con ellas hubo consumado al mismo tiempo toda su vida, pero de ellas solo conservaba las manos en perfecto estado en una vieja repisa, le tomó toda una noche escribir una historia completa ahora le faltaban 50 mas, lo único que le consolaba era que no serian tan largas y gratas como la primera…
Una noche, sentado frente a su ordenador dispuso sus primeras líneas: “Ese día me encontraba ansioso, excitado debe ser la palabra para un estado en el cual la sangre le hierve a uno, no sabia que clase de personas elegiría para ser blanco de un asesinato tan delicioso, la forma y la terminación, pensaba en este nuevo trabajo como una forma mas de expresar arte, primeramente considere la belleza, qué mas podría ser, una mujer pensé en ese instante, una mujer joven entre los 18 y 27 años, así estarían conscientes de lo que ocurriría y de lo que significaría el fin de su vida sobre la tierra…”. La selección fue lo que mas trabajo le costo, no pensaba en gente que lo conocieran sino que como todo artista viajaría por el mundo buscando inspiración y, como todo viajero tomó un par de mudas de ropa y partió de su casa. La inexperiencia se fue quedando atrás cuando vio por primera vez a Karina, una muchacha de 20 años de edad que estudiaba medicina en una universidad privada, piel blanca, ojos claros, como de 1.65 de estatura, figura esbelta y unas manos como talladas por ángeles, eso fue el despertar de su instinto, aquellas manos preciosas que servirían muy bien para su causa pero ahora servirían para la causa de el. Durante días siguió a la joven, conocía sus lugares preferidos, empezaba a conocer cada uno de sus hábitos y manías. Durante una estancia en un café de aspecto antiguo, que lo frecuentaba cada vez que estaba triste, la joven estudiante recibió una nota de la persona que le estaba tendiendo que decía: “No pude dejar de notar tus mejillas rosadas cuando sonreías, pero por qué has de interrumpir esa belleza con la tristeza emanada de tus hermosos ojos”. La muchacha sorprendida volteo en todas direcciones, todo parecía estar igual que las veces anteriores y cuando volvió la mirada de su espalda a su frente un joven de tez misteriosa estaba frente a ella, no tuvo reacción alguna sólo dijo algo acerca de cómo sabía que se encontraba triste en ese momento y entonces una leve sonrisa tierna se dejo ver al momento que bajaba la mirada, no hubo respuesta inmediata pero esa sonrisa le abrió la puerta a su vida, aunque ya la conociera.
Mantuvo una relación de 2 años con la joven, le ayudaba con sus estudios, le apoyaba con el material que necesitaba y le brindaba apoyo en todo momento, sin olvidar el amor que le había inculcado. Una noche mientras dormían en la misma cama después del dulce acto del amor, vino a su mente una pregunta que daría un significado más a su vida y, levantándose completamente desnudo se dirigió hacia el escritorio y de un cajón cerrado con llave saco una pequeña caja, la silueta exquisita del cuerpo de la joven se tornaba perfecta bajo las delgadas sabanas que la cubrían, su mano, su preciosa mano caía de la cama y acercándose suavemente hacia ella la tomó con un sutil cuidado que la hubo despertado cuando el anillo de compromiso llego hasta el final, ella lo miraba fijamente, mientras sus ojos se llenaban de lagrimas y entre el silencio y la obscuridad se escucho un amoroso “cásate conmigo”, hubo un corto silencio que parecía eterno, la respuesta se hubo prolongado hacia cada rincón de la habitación y al termino del recorrido de una lagrima por la mejilla se detuvo el tiempo en un inolvidable “si”.
Pasaron 6 meses de inmensa felicidad antes del día que tan arduamente se planeo y ahora la idea de casarse mañana les parecía tan cercana, cada una de las mitades del futuro matrimonio se encontraban separadas por la superstición de causar mala suerte si llegaban a verse antes de llegar al altar. El futuro esposo estaba tan ansiado por consumar aquel momento, de verdad estaba enamorado, aquella mujer se había convertido en una gran parte de su vida y ahora acabaría con ella, de esa forma también terminaría con una parte de la suya. Comenzaba a amanecer y se acercaba la hora, las nupcias se consumaron y en la primera noche después de amarse, en la tranquilidad de la noche tarde le confeso lo que planeaba hacer, le arrebataría la vida y como seria la primera, conservaría todo su cuerpo procurando mantenerlo en las mejores condiciones, que descansaría sobre la cama de su nueva casa y que dormiría con ella hasta el final, el corazón de la joven aceleraba su paso, el shock había sido demasiado para ella, lo único que pudo decir fue que estaba bien, que no haría nada para evitarlo, al escuchar eso se aproximo hasta ella y le besó tiernamente los labios como despedirse.
Al terminar de escribir aquella historia una lágrima cayo desde su mejilla hasta el teclado de su ordenador, se sentía triste, hubo 6 historias mas de amor con las cuales al acabar con ellas hubo consumado al mismo tiempo toda su vida, pero de ellas solo conservaba las manos en perfecto estado en una vieja repisa, le tomó toda una noche escribir una historia completa ahora le faltaban 50 mas, lo único que le consolaba era que no serian tan largas y gratas como la primera…
viernes, 13 de agosto de 2010
Había sido una hermosa velada...
Había sido una hermosa velada, lindo restaurante, buena comida, vista increíble y una hermosa dama con la cual hubo mantenido una interesante platica acerca del sexo como base de toda relación, ahora se encontraban dentro de un coche en dirección al hotel mas caro de la costa, ambos sabían lo que iba a ocurrir en cuanto la puerta estuviere cerrada por dentro, la mirada de la chica se perdía en las luces de la vida nocturna por la ventana del auto, el se concentraba en llegar a su destino, no sin prisa, pero tampoco con élla, todo parecía tan común, hasta el silencio que los unía en ese momento, a unos instantes de llegar la chica pidió que se detuviese, que había visto un lindo vestido en el aparador de aquella tienda, él, mirandola con una sorpresa y ternura le sonrió y se orilló de inmediato. Los dos bajaron del auto y tomados de la mano se dirigieron caminando lentamente por la banqueta, deba impresión de una gran felicidad existente para ambos y al entrar a la tienda no sólo se detuvieron por el vestido, cómo una mujer podría tener un vestido nuevo sin estrenar zapatos, joyas y uno que otro accesorio, en total salieron con dos bolsas llenas de ropa, accesorios, maquillajes y demás. Ya de nuevo rumbo al hotel había algo en el pensamiento de él que no encuadraba, había luna llena en un cielo despejado, sentía la excitación de aquel momento y por fin llegaron, sin ningun cuestionamiento recogieron la llave de la habitación en la recepción y se dirigieron a donde sería el encuentro amoroso, entraron al cuarto y a sorpresa de ella era enorme, no sólo era uno, tenía cocina, dos baños completos, una sala de estar y una bellísima terraza con vista al oceano, una pequeña mesa para té y una casca de plantas y flores que daban la impresión de formar un pequeño jardín, vaya decepción que se dio al notar todo eso, con paso indiferente ella entró en el baño y él salió a la terraza a contemplar la luna, aún pensaba que algo no marchaba bien, la luna llena estaba despertando en su interior algo que nunca había sentido en las ultima decada de su vida, parecía transformarle por completo y en un arranque bestial, no se estaba convirtiendo sino que eran sus instintos pasionales los que causaban un enorme eros en él, olvidaba por instantes los pensamientos que le causaban incertidumbre, volvió la mirada al interior de la habitación y sobre la cama, una hermosa mujer desnuda dejaba ver sus encantos, no vaciló en entrar con una leve sonrisa y le hizo el amor como un necesitado.
Consumado el acto, sintió un enorme alivio en el cuerpo, pero ahora sus pensamientos lo atormentaban, le decían que algo no estaba bien, pero hacia donde volteara sólo vería belleza, entonces se levantó de su lecho amoroso y se dirigió hacía el baño completamente desnudo con el pensamiento agónico, se miró detenidamente al espejo durante un largo tiempo y al refrescar su rostro con un poco de agua fría, supo lo que estaba mal, ya era hora de volver con su esposa...
Consumado el acto, sintió un enorme alivio en el cuerpo, pero ahora sus pensamientos lo atormentaban, le decían que algo no estaba bien, pero hacia donde volteara sólo vería belleza, entonces se levantó de su lecho amoroso y se dirigió hacía el baño completamente desnudo con el pensamiento agónico, se miró detenidamente al espejo durante un largo tiempo y al refrescar su rostro con un poco de agua fría, supo lo que estaba mal, ya era hora de volver con su esposa...
jueves, 12 de agosto de 2010
Encotrabamos como en cada jueves...
Encontrabamos como en cada jueves una carta bajo la puerta que nos indicaba que nuestro deber como inquilinos era el de dar un reporte de toda la semana; actividades, uso del agua, del gas, personas que habían estado en nuestro departamento y todo lo que ocurriera dentro de aquel espacio donde habitabamos, todo escrito para el viernes, nadie sabía quien era el encargado de dirigirse hacía todas la puerta con aquella tarea semanal. Un miercoles que llegaba del trabajo, no porque hubiese terminado mi jornada sino porque me habían despedido por un chisme que llego hasta mi jefe donde por medio de un sobre amarillo le hacían llegar unas fotos comprometedoras de mi y de la que hasta ese entonces era su esposa, daban las 10 de la noche y en la reflexión de lo ocurrido unas horas antes, no niego que no sea mentira, es una gran amante se me ocurrió pasar la noche en vela para conocer a la persona quien nos recurría cada jueves, preparé un poco de café y me dispuse a ver un programa de televisión en el cual las personas tenian que humillarse para conseguir un poco de dinero, por un momento pensé que eso era lo que necesitaba, dinero fácil, pero la humillación no me convencía del todo. Pasado un rato, en la perdida de tiempo frente a la entretenida caja una serie de pasos comenzó a escucharse por el corredor, fijé la mirada en el pequeño resplandor de luz que se filtraba de una lampara de fuera, uno, dos minutos pasaron y mi ansiedad fue tal que me dirigí a la puerta y al abrirla descubrí que no se encontraba nadie en el pasillo, quizá el cansancio y el problema del trabajo me jugaron una broma, pero cuando cerré la puerta ahí estaba, un sobre amarillo identico al que le habían entregado a mi jefe, con las indicaciones del reporte estaba tirado bajo la puerta, yo nunca entendí por qué es que teníamos que hacerlo pero siempre lo entregaba a tiempo, lo que ahora no encuadraba y que me causó cierto temor fue el hecho de aparecer así de repente y con las mismas caracteristicas del detonador de mi despido, me sorprendió una nota que venía en su interior que decía: "Estimado Inquilino:
Hoy le quisiera pedir un enorme favor y, en vez de escribir su reporte semanal le pido que escriba todo lo que le hubo ocurrido el dia de hoy y sin mas, que lo entregue de la misma forma que los demas.
Gracias por su atención.
C. "
Era posible que C. significase "casero"? Y también era probable que era él quien lo había delatado? Y aun más preocupante, cómo llegó el sobre hasta su puerta?...
Hoy le quisiera pedir un enorme favor y, en vez de escribir su reporte semanal le pido que escriba todo lo que le hubo ocurrido el dia de hoy y sin mas, que lo entregue de la misma forma que los demas.
Gracias por su atención.
C. "
Era posible que C. significase "casero"? Y también era probable que era él quien lo había delatado? Y aun más preocupante, cómo llegó el sobre hasta su puerta?...
miércoles, 11 de agosto de 2010
Con cordial saludo...
Con cordial saludo para el lector hoy inicio este blog para poder expresar cualquier cosa que se me ocurra por las noches, el amor de un hombre por una mujer de nombre... mejor eso despues, por lo mientras habrá cuentos inconclusos, pensamientos sin sentido, frases que quizá me digan que me los robe de alguna parte, incluso cualquier tonteria que se me venga en mente como esta primer publicación y, esperando que no les guste nada de lo que escriba me retiro por ahora, saludos...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)