Y después del sueño?
sólo me queda un fino recuerdo,
sólo un hermoso despertar de ti
y sentir las ganas de vivir...
No habrá más remedio que usar la imaginación para recrear las sombras a partir de unos cuantos ases de luz...
domingo, 22 de agosto de 2010
sábado, 21 de agosto de 2010
Y aquí, no dice nada...
Con un cuerpo cansado y la mente fatigada, un espíritu que quebrado trabaja bajo un ambiente de frio estrés, decido que ahora no hay tiempo y aquí, no dice nada...
viernes, 20 de agosto de 2010
Abrázame...
Abrázame, que el frio comienza a filtrarse a nuestra habitación, déjame sentir el cálido tacto de tu cuerpo apretarse contra el mío, cobija aquel deseo romántico con las delicadas sabanas de tu cama, no permitas que estos ansiosos labios resequen y se conviertan en polvo muerto, humedécelos, haz que despierten a la vida compartiendo un ligero encanto de lo que es la tuya, haz lo que te plazca conmigo y lleva acabo todo lo que se te venga en mente, pero no dejes de abrazarme...
jueves, 19 de agosto de 2010
La seriedad se veía acostumbrada por la belleza que lo rodeaba...
La seriedad se veía acostumbrada por la belleza que lo rodeaba, por la felicidad que la hacía sonreir y por cada sufirmiento que le causaba, aguantaba, soñaba, sentía, volteaba hacía aquella belleza y las lineas de expresión se marcaban en su rostro, ya no era seriedad, ya no era costumbre, ya no sabía lo que era, pero le gustaba...
miércoles, 18 de agosto de 2010
Lloraba el cielo y la ocasión era perfecta...
Lloraba el cielo y la ocasión era perfecta para expiar las ofensas cometidas contra todo lo que quería, ya que era lo único que podía en verdad lastimar con sus actos, por mas mínimos que fueran no tenia noción de su alcance. Las frías y pesadas gotas lo golpeaban en la cara bañándolo de una culpa que sólo él sentía, ya vendrían las suaves y delgadas que lo limpiarían de sus faltas. Parado a media calle, con los ojos cerrados y su semblante hacia arriba, buscaba entre sus pensamientos los caminos que debía seguir mientras los demás caminos marcados en la acera dejaban huellas de desconocidos en los lugares que se encontraban libres de humedad, un desfile de paraguas lo señalaban con miradas de juez, las marcas uniformes, huellas de hule pasaban tan cerca suyo que la seguridad se veía violada por estruendosos cláxones. Pasó media hora antes de que los sombreros y sombrillas se detuvieran ante aquel espectáculo humano, no entendían si era un atentado contra la vida de aquel personaje o si sólo se trataba de una más de las expresiones de la locura. Seguía con la frente en alto esperando las delgadas gotas, no se percataba de la razón confundida de las huellas que habían detenido su trayecto para observarlo. Sentía calor. Ya estaba a mitad de purgar su alma culposa, la mente entraba en una ensoñación que calmaba su cuerpo, parecía libre y las gotas ahora las notaba delgadas, el calor no venía de su pecho, pero ahora lo invadía tan rápido que pronto se expandiría hasta los más lejanos miembros de su cuerpo en muy poco tiempo, sentía alivio y una tranquilidad casi celestiales, estaba a punto de limpiar sus culpas y cada vez tenia mas vigilantes en el espectáculo, estaba a punto de terminar, se sentía un hombre libre y ahora sólo faltaba abrir los ojos para acabar con sus remordimientos, la felicidad no cabía en su cálido cuerpo, el único problema es que ya no podía abrir los ojos y su cuerpo yacía tirado a media calle con sus culpas que lo enfriaban lentamente…
martes, 17 de agosto de 2010
Cuando un beso se hubo negado en el momento...
Cuando un beso se hubo negado en el momento, siempre queda la posibilidad de una invitación a caminar, por un parque, sobre una silenciosa galería o un interesante museo, de camino a la escuela o de regreso de ella, por la calle pavimentada o por la tierra mojada de estos días de lluvia, no se necesitan unas manos para guiar el camino si los pies sienten los pasos de quien va a tu lado y menos aun si se camina por los sueños. Cómo renegarle al tiempo cuan cruel puede ser si lo único que se tiene es la desesperación, un escape de fantasía y un pensamiento fuera de lo común que te hace escribir cada noche la misma melancolía. No me quejo, sólo revelo un peso que cargo con un enorme orgullo, no para tratar de quitármelo de encima sino para mostrarlo y liberarme de tal modo que grite a todo el mundo que mi cuerpo esta listo para recibir aun mas peso, tener paso firme y estar dispuesto a realizar un cambio para ser mejor. Ya no es aire en movimiento ahora es un pequeño brote verde que desentraña el mundo desde el interior hace tiempo ya…
lunes, 16 de agosto de 2010
No es la fijación por las mujeres lo que me lleva a inspirar cada escrito...
No es la fijación por las mujeres lo que me lleva a inspirar cada escrito eso únicamente le corresponde a una, pero también es solo que no encuentro otro tema mas interesante, de inmensa belleza, de estética y de una increíble sensualidad lo que me pone hoy frente a un papel con un lápiz y en este preciso momento delante de una computadora a dictaminar unas cuantas necesidades. El día apenas comienza y despierto en este maravilloso sueño a su lado, al menos en pensamiento, lo cual basta para alegrar mi día, después tomo un largo baño y no, no se baña conmigo, ni en pensamiento ni en persona, pero para ese instante solo me preocupa el aseo de cada una de mis regiones, eso también sirve para empezar bien en las mañanas. Luego sigue esa rutinaria tarea de buscar que ropa ponerme, quizá tenga en mente que la vea hoy, arreglo el material indispensable para las labores académicas, busco que libro me podre llevar para el transcurso del día y ocasionalmente olvido desayunar.
La salida es punto importante, este consta de un camino de aproximadamente 15 minutos hacia un camión que me dejara en las entrañas de un insaciable monstruo, si, obviamente hablo del metro, pero antes de que llegue a esa parte tengo un ligero temor que calmo con un poco de música, un trayecto obscuro y por instantes solitario donde todo pudiere ocurrir pasa bajo mis pies apresurados, a unos pasos de llegar a la parada del camión me tomo el tiempo para decir una pequeña oración frente a una iglesia y ya encomendado y agradecido por la oportunidad de estar de nuevo ahí hago la parada al pesero que pasa con gente desbordando de ambas puerta, como sea uno debe colgarse para intentar no llegar tarde y con una frase común “le pasa uno al metro” concluye mi deber con aquel chofer, cierto es que uno no puede leer estando a punto de caer y preocupado por su vida, pero el tiempo es invertido en reflexiones, la gente baja y sube del pesero como una analogía de esta vida, siempre la cortesía de dejar bajar y que pasen primero las mujeres para evitar cualquier accidente, te dan las gracias, en su mayoría mujeres mayores y en algunas ocasiones una sonrisa con un leve enrojecimiento de las mejillas si son cercanas a la edad, la atracción a primera instancia física es bastante importante pero vuelvo a pensar en aquella mujer con la que despierto, no es infidelidad y me defiendo temeroso con mi argumento de la belleza existente en la mujer, su pensamiento se extiende y estoy a punto de mandar un mensaje con las palabras “te quiero” seguido de un deseo de un excelente día, claro sin olvidar un beso, pero a veces mi necesidad de iniciativa se ve frustrada por pensamientos que no debieran ser tal vez, ya después de un buen tramo de camino y de tiempo noto que se esta próximo a llegar, para entonces ya casi se ha vaciado por completo en contenedor humano con ruedas y para cuando estamos en nuestro destino, este contenedor no vacía y como animales corremos en todas direcciones buscando llegar a tiempo, por mi parte bajo las escaleras al subterráneo y me doy cuenta de que no tengo ese pequeño pase de 3 pesos, tampoco cuento con una tarjeta por lo que la flojera actúa rápidamente y en vez de formarse en esa enorme fila con unas monedas en la mano le pides al usuario mas próximo si te puede ayudar en tu causa, dándole las gracias tomas diferente camino y no lo vuelves a ver. Ahora viene lo divertido, la espera de aquella limosina o gusano gigante de color naranja, repleto de seres que al parecer están siendo digeridos en el interior o al menos eso sugiere la temperatura a la que se viaja, pasa una estación y siguen entrando, para des fortuna mas hombres que mujeres por obvias razones, el calor se va apoderando cada vez y las molestias también, eso al menos puedo estar seguro que de mi mismo, para cuando ya hubo avanzado unas cuantas mas estaciones ya va mas tranquilo mi ser y para cuando llego a donde tengo que salir, muchos como yo apresuran el paso, volteo a mi reloj y me doy cuenta que aun tengo 45 minutos antes de la primera clase así que tengo el gusto de caminar despacio aunque a veces no se pueda por la costumbre. En ese trayecto voy respirando aire fresco y llego con aun mucho tiempo, busco que desayunar y resuelvo aquella necesidad con una empanada de mole con pollo, después de acabármela me arrepiento y pienso que hubiere sido mejor una dulce, entro a la instalación tomo la publicación de la semana y me quedo leyendo frente a un increíble paisaje, transcurre el tiempo y ya estoy en clase, no me detendré a explicar lo ocurrido en clase pero ah!, increíbles.
Hasta aquí ya me he desviado un poco pero fue normal que pasara eso, mi pensamiento algo libidinoso debo admitir, bueno si, tengo un gran libido, pero controlado hasta ahora fue entretenido por la concentración que requerían las materias y la lectura posterior a ellas, después de ello vuelvo a la cotidianidad de mi pensamiento, divagar entre tanto y la creación de fantasías e historias que contar, con fantasías no me refiero a nada malo, si, eso a lo que me refiero como malo no es malo, pero ya de camino a casa me percato de que una amiga dirige sus pasos hacia mi, converso un poco y quedo con ella de verme mañana, es Inés, para los que pudieron pensar otro nombre, sigo mi camino y voy pensando si quizá me encuentre con ella, ahora si hablo de con quien me despierto, no literalmente claro y en este punto es donde me doy cuenta que si, tengo una enorme fijación por las mujeres, al menos por una y hablar de las demás seria como ni modo, les toco un poco de ella, ya de regreso me encuentro en una situación similar en aquel monstruo naranja, hay menos personas para mi consuelo y noto que hay una mujer de 19-20 años que va sudando por el pasillo, será la protagonista de mi siguiente historia, aquellos cabellos rubios mojados literalmente le daban un toque erótico que en cualquier vagón que eligiera para entrar se podría respirar de ella y sentirse excitado, lastima que no compartimos el gusto los que nos encontrábamos en el mismo espacio cerrado, llegando a la estación de la pirámide baje y dormí parte del trayecto, como caballero no le cedí el asiento a una mujer joven sino a una mayor y llegue por fin a su casa, hube comido, dormir otro rato, leí un poco y ahora me encuentro esto que parecía no me iba a dar tiempo de terminarlo hoy, ahora me encuentro hablando con aquella fuente de inspiración y para después de las doce ya me habré dormido con ella, yo también lo siento, pero no es literal tampoco, sólo pienso en ella, vaya fijación!, buenas noches…
La salida es punto importante, este consta de un camino de aproximadamente 15 minutos hacia un camión que me dejara en las entrañas de un insaciable monstruo, si, obviamente hablo del metro, pero antes de que llegue a esa parte tengo un ligero temor que calmo con un poco de música, un trayecto obscuro y por instantes solitario donde todo pudiere ocurrir pasa bajo mis pies apresurados, a unos pasos de llegar a la parada del camión me tomo el tiempo para decir una pequeña oración frente a una iglesia y ya encomendado y agradecido por la oportunidad de estar de nuevo ahí hago la parada al pesero que pasa con gente desbordando de ambas puerta, como sea uno debe colgarse para intentar no llegar tarde y con una frase común “le pasa uno al metro” concluye mi deber con aquel chofer, cierto es que uno no puede leer estando a punto de caer y preocupado por su vida, pero el tiempo es invertido en reflexiones, la gente baja y sube del pesero como una analogía de esta vida, siempre la cortesía de dejar bajar y que pasen primero las mujeres para evitar cualquier accidente, te dan las gracias, en su mayoría mujeres mayores y en algunas ocasiones una sonrisa con un leve enrojecimiento de las mejillas si son cercanas a la edad, la atracción a primera instancia física es bastante importante pero vuelvo a pensar en aquella mujer con la que despierto, no es infidelidad y me defiendo temeroso con mi argumento de la belleza existente en la mujer, su pensamiento se extiende y estoy a punto de mandar un mensaje con las palabras “te quiero” seguido de un deseo de un excelente día, claro sin olvidar un beso, pero a veces mi necesidad de iniciativa se ve frustrada por pensamientos que no debieran ser tal vez, ya después de un buen tramo de camino y de tiempo noto que se esta próximo a llegar, para entonces ya casi se ha vaciado por completo en contenedor humano con ruedas y para cuando estamos en nuestro destino, este contenedor no vacía y como animales corremos en todas direcciones buscando llegar a tiempo, por mi parte bajo las escaleras al subterráneo y me doy cuenta de que no tengo ese pequeño pase de 3 pesos, tampoco cuento con una tarjeta por lo que la flojera actúa rápidamente y en vez de formarse en esa enorme fila con unas monedas en la mano le pides al usuario mas próximo si te puede ayudar en tu causa, dándole las gracias tomas diferente camino y no lo vuelves a ver. Ahora viene lo divertido, la espera de aquella limosina o gusano gigante de color naranja, repleto de seres que al parecer están siendo digeridos en el interior o al menos eso sugiere la temperatura a la que se viaja, pasa una estación y siguen entrando, para des fortuna mas hombres que mujeres por obvias razones, el calor se va apoderando cada vez y las molestias también, eso al menos puedo estar seguro que de mi mismo, para cuando ya hubo avanzado unas cuantas mas estaciones ya va mas tranquilo mi ser y para cuando llego a donde tengo que salir, muchos como yo apresuran el paso, volteo a mi reloj y me doy cuenta que aun tengo 45 minutos antes de la primera clase así que tengo el gusto de caminar despacio aunque a veces no se pueda por la costumbre. En ese trayecto voy respirando aire fresco y llego con aun mucho tiempo, busco que desayunar y resuelvo aquella necesidad con una empanada de mole con pollo, después de acabármela me arrepiento y pienso que hubiere sido mejor una dulce, entro a la instalación tomo la publicación de la semana y me quedo leyendo frente a un increíble paisaje, transcurre el tiempo y ya estoy en clase, no me detendré a explicar lo ocurrido en clase pero ah!, increíbles.
Hasta aquí ya me he desviado un poco pero fue normal que pasara eso, mi pensamiento algo libidinoso debo admitir, bueno si, tengo un gran libido, pero controlado hasta ahora fue entretenido por la concentración que requerían las materias y la lectura posterior a ellas, después de ello vuelvo a la cotidianidad de mi pensamiento, divagar entre tanto y la creación de fantasías e historias que contar, con fantasías no me refiero a nada malo, si, eso a lo que me refiero como malo no es malo, pero ya de camino a casa me percato de que una amiga dirige sus pasos hacia mi, converso un poco y quedo con ella de verme mañana, es Inés, para los que pudieron pensar otro nombre, sigo mi camino y voy pensando si quizá me encuentre con ella, ahora si hablo de con quien me despierto, no literalmente claro y en este punto es donde me doy cuenta que si, tengo una enorme fijación por las mujeres, al menos por una y hablar de las demás seria como ni modo, les toco un poco de ella, ya de regreso me encuentro en una situación similar en aquel monstruo naranja, hay menos personas para mi consuelo y noto que hay una mujer de 19-20 años que va sudando por el pasillo, será la protagonista de mi siguiente historia, aquellos cabellos rubios mojados literalmente le daban un toque erótico que en cualquier vagón que eligiera para entrar se podría respirar de ella y sentirse excitado, lastima que no compartimos el gusto los que nos encontrábamos en el mismo espacio cerrado, llegando a la estación de la pirámide baje y dormí parte del trayecto, como caballero no le cedí el asiento a una mujer joven sino a una mayor y llegue por fin a su casa, hube comido, dormir otro rato, leí un poco y ahora me encuentro esto que parecía no me iba a dar tiempo de terminarlo hoy, ahora me encuentro hablando con aquella fuente de inspiración y para después de las doce ya me habré dormido con ella, yo también lo siento, pero no es literal tampoco, sólo pienso en ella, vaya fijación!, buenas noches…
Suscribirse a:
Entradas (Atom)